caso de éxito

DAVID FANDILLA

EL FANDI

David Fandila ‘El Fandi’ tenía sólo cuatro años cuando comenzó a esquiar en Sierra Nevada, donde sus padres trabajaban como porteros. Esa afición lo llevó a ser parte del equipo nacional y a proclamarse campeón juvenil de España de esquí alpino y acrobático, además de otros logros. Aunque el toro se convirtió en la gran pasión de su vida, jamás le ha abandonado el amor por el deporte y el espíritu competitivo. Una cosa es la nieve y otra muy distinta los ruedos, pero David es lo más parecido a un deportista de alto rendimiento por el sacrificio, las renuncias y el trabajo físico y técnico que conlleva medirse siempre en la «liga de campeones».

Así lo reconoce también Lorenzo Palmero Martínez, su entrenador personal. «Un torero debe ser un atleta para tener unos tiempos de reacción muy buenos delante del toro. Aunque los toreros ya tienen bastante conocimiento para adelantarse a su reacción, no siempre es así. Hay que tener recursos para saber moverse y salir». Ser un atleta lo ve muy interesante de cara «a acumular la mayor cantidad de entrenamientos diarios para tener menos fatiga y necesitar menos tiempo de recuperación entre cada sesión. Cuanto más en forma estés, más densidad de trabajo puedes meter en todo sin riesgo de lesión, tanto entrenamiento físico como técnico».

Este profesional almeriense es especialista en readaptación de lesiones y en deportistas de resistencia hasta el nivel internacional. Sobre todo, corredores de montaña. En Granada entrena a Esteban Moya Pérez, subcampeón de España de patinaje de velocidad el pasado año y ahora corredor de 60 y 100 metros lisos, y también a Carlos García Suárez. Hace dos años fue cuarto del mundo en carreras por montaña y primero por selecciones. En 2025 ha hecho una gran temporada a nivel nacional, con primeras y segundas posiciones en montaña, compitiendo también en citas internacionales.

David Fandila se puso en contacto con Lorenzo en diciembre del pasado año. «Necesito que apañes al Fandi», le había pedido un amigo en común. Más que un apaño, aquello parecía una obra de ingeniería mecánica porque había que poner a punto un cuerpo con «cicatrices de 19 cornadas, molestias limitantes en los pies, una rodilla izquierda sin cruzado anterior ni posterior, una espalda operada por una hernia y también por problemas más graves en vértebras, fijadas con tornillos y placas, molestias en ambos hombros que limitan levantar los brazos por encima del pecho y una muñeca derecha con operación tras alguna fractura, fijada con placas y tornillos».

Todo estas molestias «le imposibilitaban rendir al máximo nivel», explica Lorenzo. «Llevaba un par de años un poco renqueante respecto a lo que él venía siendo, que justamente destacaba por su físico. Vino a mí para hacer ese trabajo de readaptación y de fuerza». Para marzo la situación estaba casi revertida y después de casi un año «hemos conseguido quitar todas las molestias y mejorar muchísimo su condición física». Ahora hacen «trabajo de movilidad y de fuerza, algunas cosas que le mando para casa, más su entrenamiento específico como torero».

En este trabajo hace uso de herramientas muy innovadoras con grandes resultados a corto plazo como el trabajo oclusivo, el flossing o trabajo con terapia espejo para modular el dolor y mejorar la movilidad. A ellos se une «un trabajo de fuerza general con altas cargas y otro trabajo asociado a las demandas específicas de su profesión, que requiere unos niveles mínimos de fuerza, saltos y velocidad». En el caso de ‘El Fandi’, los niveles de fuerza deben ser altos «para mover su peso a sprint, de espaldas o lateralmente, que es lo que hace él cuando viene el toro. Cada pierna tiene que desplazar su peso de forma muy fluida».

En relación a las facultades del diestro, se le cuestiona qué partes son innatas y cuales obedecen a un trabajo. «Hay una parte innata en la genética que te predispone a que seas bueno en ello y luego, habría que dividir la parte física y la parte técnica. Puedes tener un físico privilegiado y ser muy malo técnicamente o a la inversa». Cuando hablamos del ‘Fandi’ hay que tener en cuenta que «viene de haber sido un gran profesional del esquí y de un gran bagaje. Esa parte física la tiene entrenada y a eso hay que añadir que es una persona muy entregada al toreo, aunque se haya centrado más en el trabajo físico específico delante del toro y en la técnica». Había que dar otro paso al «necesitar un punto más a nivel físico cuando este se ha mermado por los años o por las propias lesiones».

Gracias compañero Lorenzo por hacer en este año que vuelva a ser yo. Un año que solo ha sido el comienzo de un camino que estoy seguro nos llevará lejos. Gracias por formar parte de #TeamFandi